martes, 30 de noviembre de 2010

Olor a diciembre

Me vuelvo fuerte, más todavía.


Este camino de lejanía, me está enseñando tantas cosas; entre ellas, que nada es más decepcionante que vos creyéndote a vos mismo.
Yo me quedo acá tranquila, ya no tengo más nada porque luchar. Ya luche todo lo que mi fuerza y mi amor propio me permitieron hacerlo. Ojala, mañana las cosas sean distintas y vos puedas/quieras ser feliz [seguramente, ya sea tarde, porque te encanta ser hijo del rigor].

Acá del otro lado quedo tranquilidad y una mirada que se va conmigo para siempre; pero cómo fue que creí que eras mío y te reclame en consecuencia? Tanto se puede equivocar uno sin poder verlo?

No hay nada más triste que despertar…
No hay nada más triste que darte cuenta que lo perdiste todo…


Aix-
Cuanto olor a Diciembre, cuan cercana esta la partida...
Cursi, sigo esperando mi príncipe azul... y qué?
Tenés unos cuantos días todavía hasta que cierre la herida.